Ciudad de México

Una guía de Ciudad de México para los amantes de los libros

La Ciudad de México de la actualidad es una metrópolis con muchas capas. Construida sobre un lago, el pasado mesoamericano quedó enterrado para dar lugar a una ciudad española colonial. Estas historias ocultas reaparecen aparentemente cada vez que se excava un poco.

La historia literaria de la ciudad cobra vida en el trabajo de impresionantes genios literarios mexicanos como Octavio Paz, Carlos Fuentes, Carlos Monsiváis y Elena Poniatowska, así como también escritores y poetas más jóvenes como Valeria Luiselli y Yuri Herrera. La ciudad rebosa de bibliotecas, librerías e historias sin contar, lo que convierte a la capital de México en una cueva del tesoro para los amantes de los libros.

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Puedes comenzar tus aventuras literarias en la ciudad con un desayuno el El Péndulo. Foto por Julie Schwietert Collazo

 

Una exploración de la escena librera de la ciudad debe comenzar con un desayuno en El Péndulo, un café y librería con seis sucursales repartidas por toda la ciudad. Comer un desayuno que lleve el nombre de un autor mexicano, y estar rodeado de estantes y más estantes de maravillas literarias y clásicos modernos, es una excelente forma de comenzar el día.

Luego de saciada el hambre, disponte a explorar las varias bibliotecas de la ciudad. La Biblioteca de México, que abrió sus puertas en 1946, alberga algunos de los libros más antiguos y preciados del país. Ante volúmenes tan antiguos como del siglo XVI y encuadernados en piel de serpiente, los amantes de los libros pueden sentir que el corazón les late un poquito más rápido de lo habitual. Para una librería más moderna, la Biblioteca Vasconcelos es una maravilla arquitectónica con filas de libros en estructuras metálicas que parecen estar suspendidas en el aire.

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Los turistas visitan la Biblioteca Vasconcelos tanto por su arquitectura como por sus libros. Foto: Getty

 

A estas alturas, un ávido amante de los libros estará deseoso de tener en sus manos libros propios, por lo que es el momento ideal para dirigirse a la calle de librerías de segunda mano, ubicada en el centro histórico. Déjate guiar por el aroma seductor de los libros antiguos que parece emanar de la calle Donceles, y pasa horas sumergido entre volúmenes y volúmenes del pasado de México en librerías de nombres maravillosos como Librería Inframundo y Librería El Laberinto.

Con uno o tres libros en la mano, es probable que quieras buscar un lugar para sentarte a leer: el lugar ideal es el Parque Chapultepec. Audiorama es la sede de una colección de bancos coloridos que se encuentra en un claro entre los árboles. En cada banco hay un parlante escondido que reproduce música variada, desde jazz y nueva era hasta música clásica. Escoge tus sonidos favoritos y siéntate a leer bajo los árboles.

Si deseas un café en la tarde, Vocablo es un café para poetas. No solo el café es uno de los mejores de la ciudad, sino que además hay una máquina de escribir donde puedes participar de un poema masivo que, cuando está acabado, se publica en las redes sociales. Puedes escribir una postal para el buzón de correo del café y llevarte una nota para ti mismo, o incluso pedir un haiku junto con tu café con leche.

Si todavía deseas más aventuras literarias, entonces tu próxima parada debe ser la Casa de la Primera Imprenta. Sede de una exposición de imprenta y del Museo del Libro (con algunos de los libros más antiguos de México en exposición), es un sueño para los amantes de los libros. Suma a eso el hecho de que aquí se imprimió el primer libro de las Américas, en 1539, y que se descubrió una talla azteca de una cabeza de serpiente debajo del edificio, y queda claro que este sitio ocupa un lugar importante en la historia en capas de México.

A medida que se pone el sol, camina hacia la Casa del Poeta para disfrutar de una de sus presentaciones de libros o recitales de poesía nocturnos, cerrando tu paseo para amantes de los libros en un opulento entorno colonial.