Cultura + Estilo

Compra como un local en mercados al aire libre de Río de Janeiro

Explorar con detenimiento los mercados locales de una ciudad es una forma excelente de descubrir su arte, su cultura y su estilo. ¿El premio? Tener la oportunidad de elegir recuerdos mientras los recorre.

Afortunadamente, a Río de Janeiro no le faltan los mercados buenos que vale la pena recorrer. La gran mayoría son al aire libre, a menudo en lugares encantadores, lo que convierte a las compras en una forma novedosa de explorar vecindarios y pasar tiempo entre los lugareños.

Aquí realmente Dios ayuda a quien madruga: hay que llegar por la mañana para poder escoger lo mejor de las ofertas. Lo ideal es llevar dinero en efectivo, aunque algunos comerciantes de los mercados aceptan tarjetas; además, asegúrate de regatear para conseguir “um bom preço“, un buen precio.

Feira Hippie de Ipanema

Compre recuerdos cursis en el mercado hippie. (Foto: Alamy)

 

El mercado hippie de Ipanema es un rito de iniciación para la mayoría de los turistas de Río. Abarca toda la Praça General Osório los domingos, con lluvia o con sol. El perímetro de la plaza está colmado de puestos que venden recuerdos, joyas (inclusive piedras semipreciosas), artículos de cuero, camisetas, bikinis y manualidades.

También se venden obras de arte y fotografías a precios asequibles, en su mayoría de escenas familiares de Río. Probar la comida del noreste de Brasil, en particular el acarajé, un pastelito frito hecho con camarones, frijoles carita y cebolla, es parte de la diversión.

Feira de Antiguidades

Los sábados por la mañana se arma un mercado de pulgas lleno de antigüedades, la Feira de Antiguidades, cerca de la Praça XV, en el centro de Río.

Los objetos que aquí se venden son muchos y variados, y el mercado atrae a anticuarios profesionales que a menudo venden objetos Art Déco provenientes de casas que se desmantelan. También encontrarás lámparas y otras luminarias, cristalería, cubertería, vajillas y pinturas, e incluso puestos que venden ropa de segunda mano.

Es frecuente que los coleccionistas se acerquen buscando discos de vinilo, autos de juguete, parafernalia militar, afiches de películas y otros objetos coleccionables. Hay pilas de teléfonos, impresoras y computadoras viejas, que si bien no representan las cosas más atractivas para comprar, forman exhibiciones interesantes.

El sitio está sobre el mar, cerca de donde solía ubicarse el viejo edificio del mercado municipal de la ciudad. Actualmente de eso solo queda una torre octogonal donde funciona un restaurante clásico de mariscos, Ancoramar.

Feira Río Antigo

Visite las casas del estilo colonial del vecindario mientras recorres el mercado. (Foto: Alamy)

 

No muy lejos del centro, cerca de los arcos del blanco acueducto de Lapa, está la Rua Lavradio. Una de las calles residenciales más antiguas de la ciudad, a ambos lados de Lavradio hay casas de estilo colonial, de colores pastel y algo destartaladas.

Hoy en día la zona se ha convertido en el distrito de antigüedades de la ciudad, y muchas de las casas funcionan como tiendas de diseño y emporios. El primer domingo de cada mes, la Feira Río Antigo llena las calles de vendedores de muebles, objetos, accesorios y ropa hechos a mano y artesanales.

Todo el día la calle emite el zumbido de miles de visitantes que se acercan a empaparse del ambiente, escuchar música en vivo y beber una cerveza fría al sol. Funciona de 9 a. m. a 6 p. m., pero a menudo sigue hasta más tarde dada la cantidad de animados bares y restaurantes que hay en las cercanías.

Mercado del Domingo en la Plaza Santos Dumont

En Gávea, una tranquila zona residencial cercana al jardín botánico, se instala una pequeña pero respetada feria en la plaza Santos Dumont todos los domingos.

Se extienden alfombras y tapetes sobre el pavimento y se exponen para la venta objetos de bronce, porcelanas y anteojos y relojes vintage.

Los vendedores ambulantes de este lugar tienden a saber mucho sobre sus artículos, por lo que debe tener en cuenta que saben el valor de lo que tienen y son regateadores feroces. Recorrer la feria también es una manera divertida de matar el tiempo mientras te esperas una mesa en alguna de las populares “brasseries” cercanas.

Disfrute de una sabrosa comida en un mercado de alimentos

Puedes comer hasta te llenas en los mercados de los alimentos en Río. (Foto: Alamy)

Los mercados de alimentos que funcionan en las calles de Río durante la semana también son algo que vale la pena recorrer, incluso para los viajeros que no tienen lugar donde cocinar o guardar alimentos.

La forma en que se exhiben los productos es algo que genera gran orgullo a quienes los venden, y los vivos colores de las frutas de Brasil siempre alegran la vista, y la vista de sus seguidores en Instagram.

Los vendedores animan a los transeúntes a probar sus mejores productos, y por lo general se pueden hacer buenos negocios, en especial alrededor de las 2 p. m. cuando ya es hora de levantar los puestos.

En los mercados de agricultores orgánicos, los vendedores ofrecen mermeladas y miel, queso de cabra, leche y yogur, además de frutas y verduras de estación, todo con certificación orgánica.