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¡Conviértete en un profesional de golf en Río de Janeiro!

Brasil tiene 125 campos de golf, una cantidad que podría parecer insignificante en comparación con los más de 15,000 “greens” que hay en los Estados Unidos. ¿Por qué Brasil tiene tan pocos “greens”? En Brasil, el golf es considerado un deporte sumamente elitista, y lo juegan principalmente quienes pueden acceder a costosas membresías en clubes de campos privados. Pero gracias a los recientes Juegos Olímpicos en Río de Janeiro, el golf ha dado un paso más en el camino de convertirse en un deporte accesible tanto para los brasileños como para los turistas.

Ahora la ciudad cuenta con tres campos de golf profesionales, de 18 hoyos, pero solo el campo de golf olímpico está abierto al público. El potencial de Río de Janeiro de convertirse en un importante destino golfístico es lo que impulsó al inmigrante holandés Jasper Veelenturf a fundar Riolize Golf, una empresa de excursiones especializada en experiencias turísticas enfocadas en el golf. Durante el último año, jugó y recorrió más de 20 campos de golf de Brasil. ¿Su veredicto? “Río de Janeiro tiene tres de los cinco mejores campos del país”, dice Veelenturf.

El campo más especial: El campo de golf Olímpico

El campo, de aspecto rústico, está salpicado de vegetación. (Foto: Cortesía de la Confederação Brasileira de Golfe)

 

El campo de golf olímpico de par 71 se abrió al público en octubre de 2016, convirtiéndose en el único campo de golf público dentro de la ciudad de Río de Janeiro. El golf volvió a formar parte de los Juegos Olímpicos el pasado verano después de 100 años de ausencia, y este campo fue bautizado por profesionales legendarios del golf como Justin Rose e Inbee Park, ganadores del oro olímpico en 2016. En el aspecto físico, el campo es similar a los campos de la zona arenosa de Australia. Es rústico, salpicado por vegetación natural, y en general los golfistas pueden ver animales silvestres como caimanes, búhos y carpinchos.

En el campo se está construyendo un restaurante, una tienda de golf profesional y un campo de entrenamiento que estarán listos pronto. Mientras tanto, puedes hacer una parada en el Barra Shopping Mall donde encontrarás diversas opciones para comer de camino de vuelta a la ciudad. “Fuimos de las primeras personas en jugar en el campo después de las Olimpíadas, en octubre” dijo Veelenturf. “Lo consideramos como un privilegio.”

El campo preferido de un presidente: Itanhangá Golf Club

Itanhangá Golf Club tal vez no sea el club de golf más famoso de Río, pero sí el más grande y el de mayor prestigio histórico y tradición. Durante la década de los 30, el ex presidente brasilero, Getúlio Vargas, jugaba el golf casi todos los fines de semana en el campo del Itanhangá, al que prefería antes que el campo del Gávea, que requería mayor esfuerzo físico. Su “green” de 27 hoyos consta de dos campos, uno tradicional de 18 hoyos, de par 72, y otro de práctica, de 9 hoyos.

“Greens” bien recortados y suavemente ondulados, salpicados de árboles tropicales, flanquean el campo. Los jugadores tienen una fantástica vista de la Pedra de Gávea, la montaña monolítica más grande del mundo ubicada sobre una costa. El campo ha sido sede de eventos del PGA Tour y del LGPA Tour. “Es el menos especial de los tres clubes de golf de Río”, dice Veelenturf, “pero también es el campo más tradicional.”

El más prestigioso: Gávea Golf and Country Club

En el campo de golf de Gávea, se codeará con la élite de Río. (Foto: Alamy)

El costo de una membresía anual del más antiguo y prestigioso club de golf y de campo de Río de Janeiro es exorbitante: más de 3,000 dólares por año. Esas tarifas altas garantizan a sus miembros, y a las visitas, los “greens” mejor cuidados de Río. El Gávea Golf and Country Club es privado, pero si se tienen los amigos adecuados o un hándicap bajo en golf, se pueden conseguir algunas partidas, muy costosas, en el campo de par 69. Este es el campo de golf más cercano a los vecindarios de Río de Janeiro adecuados para los turistas, Copacabana e Ipanema, y queda entre el Parque Nacional de Tijuca y la playa de São Conrado, ofreciendo a los jugadores vistas inolvidables del océano y de la costa. Lo único que deben hacer los jugadores es presentarse (con la vestimenta adecuada para el golf) y en el club tendrán todo lo necesario, desde alimentos hasta palos de golf. “Aquí cuidan muy bien el campo y, además, nos cuidan a nosotros” dijo Veelenturf.

El campo más barato: El campo de golf Japeri

Los caddies que trabajan en los campos de Itanhangá y Gávea suelen pasar sus días libres perfeccionando sus habilidades en este campo de 9 hoyos ubicado en un suburbio menos acomodado en las afueras de Río de Janeiro. La historia del origen del club es buena. A fines de la década de los 90 había un caddie, Jair Medeiros, que carecía de privilegios para jugar en el Gávea Golf Club, donde trabajaba. Para poder jugar, decidió improvisar. Junto a sus otros amigos caddies, comenzaron a golpear bolas con palos de madera en praderas privadas de su ciudad, Japeri.

La perseverancia de los caddies, a la larga, llamó la atención de los líderes locales y funcionarios vinculados al golf que estaban bien relacionados: El campo de golf Japeri de 70 hectáreas se convirtió en el primer campo de golf público de Brasil cuando se inauguró en 2005. Una partida de golf cuesta menos de 20 dólares los fines de semana. En la actualidad, más de 100 alumnos de escuelas primarias y secundarias locales practican en este campo de golf, que se encuentra a menos de una hora del centro de Río.