Comer + Beber

Lo Que Tienes Que Comer Cuando Estás de Visita en Río de Janeiro

Río de Janeiro es una ciudad con ritmo. Está en movimiento constante, al ritmo de un compás que combina las olas rompientes, el chirrido del tráfico y el coro de 100 idiomas diferentes. Los cariocas, o vecinos de Río, no caminan simplemente a su destino, ellos giran o se dejan llevar hacia este. Así como la gente, la comida de Río de Janeiro promete animarte, tentarte e intrigarte.

Como en muchas de las grandes cocinas del mundo, cuando mezclas las influencias de diversas partes del planeta, el resultado es buena comida. Con fuerte influencia africana, caribeña y portuguesa en su historia culinaria, los platos obligados de Río no solo te atraen, prácticamente te insisten para que comas más.

Açai

Un bol frío de açai es un favorito para desayunar en Río. (Foto: Alamy)

 

Aunque el açai es una súper baya amazónica que sabe a mora con un toque de cacao, se ha vuelto omnipresente en los Estados Unidos, procede de Brasil y aparece casi en todas partes que uno mira en Río. La mayoría de los cariocas comen desayunos ligeros para dejar espacio para el almuerzo, lo que ha ayudado a que la cadena local Polis Sucos sea tan popular. Todas las mañanas, el local de este bar de zumos en Ipanema está lleno de lugareños y viajeros que buscan dar un toque estimulante a sus mañanas con un plato de açai mezclado con fruta y granola. Con esa primera mordida de açaí frío, exuberante, casi puedes sentir el llamado de las olas desde la playa cercana.

Pastéis

Puedes sentir el olor de los pastéis fritos casi cada vez que pase por cualquier restaurante en Río, y el aroma solo es suficiente para hacerte parar en seco. Parecidos a las empanadas, los pastéis son pequeños pasteles fritos hasta que estén ligeramente crujientes y llenos de todo, desde carne molida con huevo y aceitunas hasta Nutella con albaricoques y nueces. Aunque hay pastéis disponibles en todo Río, la calidad y variedad en Bar do Adão son incomparables. La cadena tiene ubicaciones en todo Río, incluyendo en Lapa, Copacabana, Tijuca y Leblon, lo que significa que estás casi siempre a poca distancia de un delicioso pastéis, y para acompañarlo, una cerveza o dos.

Churrasco

¿A quién le preocupa el colesterol? En Río todo es cuestión de la deliciosa carne de las churrascarias. (Foto: iStock)

 

Si hay una cosa por la que Brasil es reconocido entre los amantes de la comida, es su pasión por todo lo que tenga que ver con carne. Las churrascarias, palacios de proteínas que se encuentran por todo Brasil y donde tú puedes comer cuanto gustes, son para los carnívoros templos de adoración de todo lo que sea hecho a la parrilla. Muchos restaurantes de todo Río afirman ser los mejores, pero en términos de una experiencia inolvidable, Marius Degustare es realmente único en su enfoque poco convencional de la churrascaria estándar. En una combinación de las tradicionales influencias culinarias brasileña y mediterránea, con un interior colorido que mezcla la agricultura antigua y artefactos de la navegación, recordarás tu experiencia en este lugar principal de Río durante meses después de haber regresado a casa.

Como en la mayoría de las churrascarias de Río, recibirá una ficha de dos caras, un lado verde (sí) y un lado rojo (no), para que los meseros sepan cuándo está saciado de toda la delicia de carne. Dé vuelta a tu ficha al verde, recuéstete y disfrute mientras el personal trae directamente a tu asiento, y sin parar, tablas para cortar repletas de carne de res fresca asada. ¿Terminó? Ponga la ficha en rojo.

Feijoada

Feijoada es un plato popular en Brasil. (Foto: Alamy)

 

El origen de la feijoada, un guiso de frijol típico cocinado con varios cortes baratos de carne, se remonta a algunos de los tiempos menos prósperos de Brasil. Sin embargo, al igual que muchos platos nacidos en las dificultades, la feijoada se ha convertido en un favorito entre todos los brasileños, sin importar la clase o el ingreso. Es el plato nacional del país y en Río hay numerosos restaurantes donde puedes pedirlo. Sin embargo, para comer el mejor tienes que subir la escalera de Escadaria Selarón en el distrito de Santa Teresa. Ahí encontrará el Café do Alto. Es un pequeño café de barrio que sirve feijoada por caldero, acompañada de arroz, couve à mineira (berzas estilo brasilero), rodajas de naranja y farofa, harina de mandioca tostada.

Caipirinha

Una visita a Río se saborea mejor mientras tomas una caipirinha, el cóctel nacional de Brasil. La caipirinha, una mezcla sencilla de azúcar, lima y cachaça, es la potente respuesta de Brasil al ron, y ayuda a reducir el ritmo de Río a una velocidad más manejable y lenta. La mejor manera de disfrutar la bebida es mientras te relajas en las playas de Río. Independientemente de la playa que visites, siempre habrá un barman móvil paseando por la arena y sirviendo bebidas constantemente a las masas. Además, la mayoría de las playas de Río están divididas en secciones, cada una con su propio bar y meseros designados, listos para traerte un cóctel fresco. Advertencia: Una vez que saborees esa primera caipirinha en la playa de Copacabana al atardecer, es posible que nunca te vayas.