Cultura + Estilo

Conociendo el Movimiento de Viñateros Independientes (MOVI) de Chile

En casi cualquier parte del mundo, y sobre todo en las Américas, es bastante fácil encontrar un buen vino chileno. Y mientras las marcas grandes de Chile tienen mucho alcance en distintos países, hay un boom de productores independientes de marcas chicas y de pequeña producción que lo está rompiendo en el mundo vinícola, con vinos de distintos estilos, rescatando viejas tradiciones, e innovando con nuevos productos, todos a escala humana.

La mejor manera de conocer los vinos de este movimiento es a través de MOVI (Movimiento de Viñateros Independientes), que empezaron a organizarse en el 2009, en parte para poder comprar insumos de vino a buen precio. Pero ahora existen con otros fines: en contra del elitismo en el vino y para promover la diversidad vitivinícola nacional, según su página.

Ya son 37 viñas que se sumaron, y MOVI tiene una tienda virtual de vino para quienes quieren pedir vino a “domicilio” estando en Chile, o sugerimos una visita a Santiago Wine Club, una tienda independiente en el Barrio Lastarria. Pero, ¿quienes son los socios de MOVI? Son chilenos del norte, centro y sur de Chile. Bastante lejos al norte en el Valle de Huasco es Armidita, que lleve desde los 1890s haciendo pajarete, un tipo de vino dulce a base de la uva moscatel, mientras en el Región de Los Lagos (en el sur) hay vinos como el Pinot Noir de la viña Trapi.

Viñeda de los Kingston
Una viñeda de Los Kingston. (Foto cortesía de Los Kingston.)

También hay pequeños productores que hacen grandes vinos, de parcela, de una cepa, o ensamblajes. Y hay extranjeros, como los californianos transplantados, Los Kingston en el valle de Casablanca, que llevan generaciones, y la viña Flaherty, que llegaron a trabajar en el mundo del vino en Chile en los años 80 y se quedaron en el valle de Aconcagua. También hay Europeos, como la familia suiza deVon Siebenthal (también en Aconcagua), y la familia francesa Villard, que tienen su viña en un sector tranquilo de Casablanca. Hay brasileños, como Attilio y Mochi, que tienen su viña construida de contenedores. Su perro labrador Franc se llama así por Cabernet Franc, uno de sus vinos mas valorados.

Quizás uno de los viñateros de MOVI más conocido es Derek Mossman, de Garage Wine Co., canadiense que ha recorrido miles de kilómetros buscando las mejores uvas del país, y otras cepas menos usadas en los vinos finos hasta recién en Chile. En especial, le interesaba las uvas con un arado del viejo estilo, a caballo. Buscaba las uvas que los lugareños despreciaban, diciendo que se hacía un vino muy delgado y algo amargo con ellas, ya que estos son unas de las características de la uva país que ahora está de vuelta en Chile en algunos vinos de calidad, como los de Derek.

Casablanca
Las viñedas verdes de Casablanca. (Foto: Getty Images)

Lo que hay que recalcar sobre los viñateros de MOVI es que hay de todo. Desde un par de barriles, hasta producción mas grande (pero siempre artisanal), extranjeros que han dedicado su vida a los vinos chilenos, y chilenos creativos que también se han sumado a este gran proyecto que está cambiando como el mundo piensa del vino chileno.

Actualmente, los vinos de MOVI representan aproximadamente 0.1% de la producción de vino en Chile, pero son muy codiciados tanto en restaurantes locales como en tiendas de especialidad. Sin duda, la mejor manera de llegar a conocer los vinos es o visitando las distintas viñas donde los distintos viñateros atienden al público, o intentando de coincidir con el famoso “MOVI Night”, un evento de vino independiente que normalmente toma lugar en noviembre. Ahí figuran muchas de las viñas MOVI por una sola noche para compartir su vino a un público fascinado por los buenos vinos locales que están hechos con mucho cariño.